Una causa.
Cada vez que veo a un ancianito/a recorriendo por las veredas en las calles, sobreviviendo, pienso donde estarían sus familiares; y si no tiene hijos, me imagino que por lo menos tiene algún ser querido. Entonces es inadmisible que se encuentre en esas condiciones. Pero analizando más profundamente también corresponde a la sociedad no dejar a un adulto mayor sin ninguna protección o seguridad, a su suerte. Tal vez se levanten argumentos sobre como llegó hasta esos años, sin un hogar seguro. Pero si pensamos más, también existen factores externos que nos puede dejar desamparados, y todos en cierta forma recibimos gracia y debemos extender misericordia. Si cada persona ofrece lo que tiene a los más vulnerables estaríamos en un mundo mejor. Por eso tenemos la responsabilidad de brindarles un hogar, los alimentos y el cuidado que necesitan. Cuanto más le corresponde a la iglesia ser ejemplo en obras, porque es muy normal pasar por alto esas situaciones, omitiendo el degrad...