Sobre restauración.
El ministerio de Jesús fue profundo, por eso fue más allá de las palabras. El habló pero también actuó. El conectó con el Padre para que el Padre toque lo quebrado y una las piezas rotas. Cuando nuestra vida ha sido tocado por Jesús podemos vivir momentos de distracción pero no de separación. Eso significa que aveces podemos estar desenfocados del propósito pero seguimos anclados a la fuente de vida. Personalmente hubo momentos claves en mi vida donde encontré la respuesta en un momento donde me sentía profundamente triste. Esas respuestas llegaron a traves de sueños, de mensajes, como también a través de mi familia más cercana que con amor hicieron más fácil mi camino hacia la sanidad. Por eso estoy convencida de que la medicina más eficaz para un alma rota es el amor. Cada quién vive un proceso diferente. Existen heridas tan profundas que solo el tiempo puede sanar. La restauración hacia la plenitud no es simple, debe tener un acompañamiento donde se le provea lo necesario para avanz...






