Sobre llamados.
Hay una trampa que muchas veces se meten en el corazón de quienes sirven a Dios.
Mirar demasiado la historia de otros ministros.
No es admiración solamente, es algo más peligroso.
Porque cuando uno empieza a mirar constantemente el ministerio de otros,
Sus resultados,
Su crecimiento,
Su plataforma,
Su influencia,
Sin darse cuenta, empieza a romantizar su propio llamado.
Empieza a imaginar un ministerio parecido, una trayectoria similar, un impacto del mismo tipo,
y es ahí donde nace un error muy profundo,
Porque Dios nunca escribe dos historias ministeriales iguales.
El problema no es inspirarse. El problema es imitar reproducir los pasos que Dios nunca escribió para vos.
Muchos ministros terminan fustrados, no porque Dios no este obrando en ellos, sino porque están intentando caminar un camino que Dios diseñó para otros.
Ven el resultado de alguien y creen que ese resultado es el modelo.
Pero olvidan que los resultados visibles son el final de una historia que Dios escribió en secreto con esa persona.
No conoces todas sus obediencias ocultas.
No conoces los desiertos que atravesó. Y aun así si los conocieras seguirían siendo su historia y no la tuya.
Hay hombres que Dios llamó a plantar iglesias enormes. Otros a plantar iglesias pequeñas pero profundamente transformadas. Otros a levantar discípulos silenciosamente. Otros a predicar a multitudes. Y algunos a sostener obras que nadie ve. Pero cuando el corazón se llena de comparaciones, el llamado empieza a deformarse.
Entonces uno deja de preguntarse: Señor, ¿que quieres que haga hoy? Y empieza a preguntarse: ¿como puedo llegar a donde llego el? Y en ese momento la voz de Dios empieza a ser remplazada por la trayectoria del otro.
En lugar de la obediencia diaria aparece la imitación estratégica. En lugar de dependencia a El , aparece la ingenieria ministerial.
Pero el reino de Dios no se construye copiando trayectorias, se construye escuchando pasos.
El paso de hoy.
La obediencia de hoy.
La dirección de hoy.
Porque tal vez Dios no quiere que llegues donde llego aquel que admiras.
Tal vez quiere llevarte mas lejos, o tal vez quiere llevarte a un lugar completamente distinto.
Tal vez quiere llevarte mas lejos, o tal vez quiere llevarte a un lugar completamente distinto.
Pero hay algo que si es seguro,
Si es que permites que la historia de otro moldee la tuya, sin darte cuenta le estas quitando a Dios, el derecho de escribir tu propia historia. Y no hay nada más trágico que un ministerio intentando ser la versión de otro, cuando Dios te llamo a ser una historia que todavia no existe. Las trayectorias de otros pueden inspirarte, pero solo la voz de Dios puede guiarte.
Post @nicolasmitrano.


Comentarios
Publicar un comentario