Nicodemo
Esto no es un cuento inventado.
No es una leyenda antigua.
Está escrito en Juan 3… y es una de las conversaciones más profundas de toda la Biblia.
Nicodemo lo tenía todo.
Era fariseo.
Era maestro de Israel.
Era parte del concilio.
Respetado.
Educado.
Conocedor de las Escrituras.
Pero algo le faltaba.
Por eso fue a buscar a Jesús.
De noche.
No porque tuviera vergüenza.
Porque todavía no entendía.
📖 “Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro.” — Juan 3:2
Jesús no le respondió con teología.
No le explicó profecías.
No le habló de señales.
Le dijo algo que lo descolocó por completo:
“De cierto, de cierto te digo, que el que no nace de nuevo, no puede ver el reino de Dios.” — Juan 3:3
Nicodemo no entendía.
“¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?” — Juan 3:4
Y aquí está lo profundo:
Nicodemo sabía de la ley.
Sabía de tradiciones.
Sabía de costumbres.
Pero no sabía de vida nueva.
No era malo.
Era un hombre sincero.
Pero la sinceridad no es suficiente.
El conocimiento no alcanza.
La buena conducta no salva.
Jesús no vino a mejorar su forma de vivir.
Vino a darle una nueva vida.
“Es necesario que ustedes nazcan de nuevo.” — Juan 3:7
No era una opción.
Era la única puerta.
Nicodemo llegó de noche…
pero se fue con una nueva vida.
No entendió todo al principio.
Pero entendió lo esencial:
Jesús no venía a arreglar lo viejo.
Venía a hacer todo nuevo.
💭Una cosa es ser buena persona…
y otra muy diferente es ser hijo de Dios.


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