Convicción

Restaura tu convicción.


​Hay momentos en la vida donde las dudas pesan, las circunstancias nos abruman y dejamos que la influencia del mundo moldee nuestros pensamientos. Sin embargo, en medio de esa confusión, Dios nos hace una invitación transformadora:


​«Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo te restableceré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos.» — Jeremías 15:19


El profeta Jeremías atravesaba una crisis espiritual y emocional desgastante. Se sentía incomprendido, rechazado y agotado por la dureza del pueblo al que le predicaba. En un momento de vulnerabilidad, Jeremías llega a cuestionar el respaldo de Dios, comparándolo casi con una "fuente de aguas ilusorias" que no sacia (Jeremías 15:18).


Las palabras de conversión aquí no es para alguien que no conoce a Dios, sino para un profeta con muchas interrogantes y desgastado. 


A veces, las pruebas nos hacen abrigar dudas, amargura o pensamientos derrotistas sobre el plan de Dios, Pero el primer paso para salir de la duda es reconocer que nos hemos desviado mental o emocionalmente de la fe. Volverse a Dios exige admitir la fragilidad de nuestros razonamientos y soltar la necesidad de tener el control.


​Este pasaje es un llamado directo a nuestro corazón:


​𝗩𝗼𝗹𝘃𝗲𝗿 𝗮 É𝗹: Convertirse no es solo un acto inicial, es una decisión diaria de soltar nuestras incertidumbres, temores y razonamientos humanos para volver a confiar en su soberanía.


​​𝗘𝗻𝘁𝗿𝗲𝘀𝗮𝗰𝗮𝗿 𝗹𝗼 𝗽𝗿𝗲𝗰𝗶𝗼𝘀𝗼 𝗱𝗲 𝗹𝗼 𝘃𝗶𝗹: Dios nos pide examinar lo que albergamos en la mente. ¿Estamos alimentando nuestras dudas o estamos aferrándonos a sus promesas? Filtrar lo que no edifica nos limpia el corazón.


​𝗦𝗲𝗿 𝗶𝗻𝗳𝗹𝘂𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮, 𝗻𝗼 𝗶𝗻𝗳𝗹𝘂𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮𝗱𝗼𝘀: Dios nos llama a mantenernos firmes en su voluntad, de modo que nuestro entorno sea transformado por su verdad, y no que nuestras convicciones se diluyan por la corriente del mundo.


​Cuando decidimos dejar atrás la duda y alinearnos con su voluntad, Dios promete restablecernos y darnos un propósito firme.


Hoy es un nuevo día que el Señor Jesús te permite para buscarle, no rehuses el llamado, el sana, el restaura, el puede levantarte oye hoy su voz y toma la determinación de seguirle.


Dios te Bendiga 



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